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PROTAGONISTAS CONTRA LA VIOLENCIA EN EL DEPORTE PDF Imprimir E-mail

 

Uno de esos románticos del periodismo que tanto necesita el deporte en su lucha por ser plenamente deporte, es decir, por no dar cabida a comportamientos violentos, ha escrito un libro titulado Protagonistas contra la violencia en el deporte (editorial Fragua). Este romántico del periodismo se llama José Barrero Muñoz.
 
Yo descubrí a José Barrero a través del blog
http://periodistas-contra-violencia-deporte.blogspot.com/. Ya entonces me cercioré de que albergaba la bonita idea, por mí compartida, de que un periodista deportivo no tiene que limitarse a hablar de los resultados de las competiciones, sino que ha de considerar su trabajo como una herramienta de denuncia y búsqueda de un cambio social. En el terreno del deporte (sobre todo en ciertos deportes de equipo, llevándose la palma el fútbol), personas así resultan imprescindibles.
 
Desde
www.deportesininsultos.com felicitamos a José y nos alegramos de poder compartir la noticia de la publicación de su libro.

 
VIOLENCIA (NO SÓLO) EN EL DEPORTE: ¿INDIFERENCIA? PDF Imprimir E-mail

Cuando asoma lo perverso, la primera exigencia para una sociedad no vencida por la indiferencia es proclamar con firmeza que rechaza la perversión. Lo exigimos, por ejemplo, ante cualquier atentado terrorista. A los jóvenes (y a la opinión pública en general) no les pueden quedar dudas acerca de si ese tipo de acciones tiene justificación; la reacción social de condena y la aplicación de medidas legales contra los que impiden la convivencia pacífica (es decir, la única convivencia posible) deben ser inmediatas. Primero se alza la voz contra la injusticia y a continuación se actúa firmemente contra los infractores.

 

En todo campo social, el respeto inquebrantable a la dignidad humana debe ser la base sobre la que edifiquemos nuestras relaciones. A la hora de educar a nuestros hijos, ese principio ha de convertirse en el origen de todos los valores que les inculquemos. Por eso cualquier atentado contra la dignidad humana debe conllevar nuestra repulsa más inmediata, de forma que nuestro sistema de valores no se vaya resquebrajando. Es obligación nuestra reaccionar sin ambages contra la injusticia.

 

Los responsables de www.deportesininsultos.com deseamos que ésta sea, por fin, la temporada en que todos los estamentos oficiales del mundo del fútbol (y de otros deportes de equipo), así como los clubes, árbitros, medios de comunicación y aficionados en general se impliquen (nos impliquemos todos) en la condena de los atentados contra la dignidad humana que se producen en los eventos deportivos (que se producen, por tanto, a ojos de todo el mundo, niños incluidos). No puede ser que se insulte jornada tras jornada a nuestros semejantes y sigamos mirando, en silencio, para otro lado. La violencia genera violencia, y nuestra indiferencia ayuda a que los jóvenes (y los no tan jóvenes) puedan plantearse los comportamientos violentos como admisibles en su proceder cotidiano.

 

Ojalá ésta sea, por fin, la temporada en que nos demos cuenta de que, en el fondo, nos interesa más (nos es más productivo como seres humanos) el respeto en el deporte que los títulos o los millones de euros. Porque tenía razón Nelson Mandela cuando dijo que “el deporte puede cambiar el mundo”; pero, si no es abanderado del respeto y la educación, no conllevará un cambio como el del sueño de hermandad de Luther King, sino que será un obstáculo (otro más, y grande, dado su seguimiento y repercusión) para nuestra convivencia.

 

Ángel Andrés Jiménez Bonillo, árbitro de fútbol y uno de los responsables de www.deportesininsultos.com      

  8 de agosto de 2009.

 
Carta abierta al Presidente de la RFEF PDF Imprimir E-mail

Tenemos nuevamente el gusto de presentar un artículo del árbitro de fútbol balear Ramón Mulet Pacis. Por supuesto, todas las aportaciones para acabar con la violencia son bienvenidas en www.deportesininsultos.com

 

16 de junio de 2009.

Debemos hacer mucho más para atajar la violencia en nuestro fútbol  

Hablar de violencia en el fútbol es hablar de numerosos episodios que pasan semana tras semana en muchos campos de fútbol: tanganas entre jugadores, peleas entre aficionados, invasiones de campo y un largo etc. están a la orden del día.  

De todos esos actos vandálicos las agresiones a los árbitros son, sin ningún género de dudas, las más crueles, cobardes y reprochables; por ello tras cada agresión a un colegiado la indignación y frustración se instauran en los sentimientos de todos los árbitros de fútbol de nuestro país y aumenta si dicha antijurídica conducta es sancionada  con tan solo unos meses de suspensión para el jugador. 

Creo que todos los que disfrutamos del fútbol debemos criticar la violencia en todas sus manifestaciones ;debemos contextualizar la violencia como un problema que nos afecta a todos, y contra el cual todos podemos y debemos luchar; debemos comprender el proceso por el cual la violencia genera violencia, no como algo automático ni inevitable, sino como una consecuencia del deterioro que puede producir en los mecanismos (cognitivos, afectivos y conductuales) de las personas y grupos que la sufren; debemos comprender la complejidad de las causas que originan la violencia; debemos  analizar críticamente los numerosos episodios de violencia a los que los árbitros están expuestos domingo tras domingo; y debemos conceptualizar como violencia no sólo la que implica el uso de la fuerza física, sino también la violencia psicológica, de naturaleza gravemente destructiva para la personalidad o el bienestar psicológico de las personas que la sufren. 

La RFEF debería promocionar Programas de Educación para la Tolerancia y Prevención de la Violencia en el deporte dirigido a Jugadores, entrenadores, aficionados, y debería castigar con contundencia todas aquellas manifestaciones violentas. 

No tiene sentido la violencia y mucho menos que los violentos campen a sus anchas por los campos de fútbol semana tras semana. 

Los Comités de competición tienen las herramientas para sancionar con dureza todo tipo de actos violentos y son ellos, y solo ellos, los responsables de que un jugador que agrede a un árbitro vuelva a jugar al año de haberlo agredido. 

La teoría de la pena nos demuestra que para que una sanción sea eficaz ha de ser inmediata y ejemplar; solo así los violentos entenderán que no tienen sitio en el fútbol. 

Sr.Presidente de la RFEF: como responsable del fútbol español, debería adoptar todos los mecanismos necesarios para endurecer todas las sanciones motivadas por conductas violentas. Usted puede y debe hacerlo por el bien de nuestro fútbol. Sea inflexible en la lucha contra la violencia. Si lo hace, se convertirá en un buen Presidente para TODOS y no solo para los colectivos no arbitrales.  

 
Dignificar el arbitraje, una tarea de todos PDF Imprimir E-mail

 Artículo publicado el 1 de julio de 2009 en el Diario de Navarra.  http://www.diariodenavarra.es/

El partido lo estaban jugando dos equipos de chicos adolescentes. El juego transcurría con cierta tensión debido en parte a la igualdad en el marcador y también a los gritos de un buen grupo de padres y madres que además de animar a los suyos protestaban con insistencia cualquiera de las decisiones adoptadas por el árbitro. En uno de los muchos lances del partido un defensa hace una fea y violenta entrada a un atacante que se queda tendido en el césped lesionado.

 

El juez del partido dicta sentencia: Falta y expulsión del defensor.

Ingenuamente supuse que el entrenador o los padres del jugador expulsado tratarían de hacerle ver lo justo de la sanción o la fealdad de la acción que bien pudo haber finalizado con una lesión grave de un compañero. Pero sucedió todo lo contrario. Los padres arrecieron en sus quejas y protestas llegando al insulto continuo. Ya no había tregua. Todo lo pitado, lo señalado, lo sancionado les parecía mal y les llevaba a descargar en el joven colegiado sus iras, sus impotencias y sus frustraciones. El partido llegó a su final. El árbitro no pudo aguantar más y se echó a llorar. Aquella imagen del chaval vestido de negro dirigiéndose a su vestuario sumido en un mar de lágrimas me impactó todavía más cuando observé como una persona que trataba de consolarle con palabras de cariño era increpado por otros espectadores. Me acerqué para reconocer aquel gesto de apoyo y reforzar a la persona que había salido en defensa del árbitro. Me lo agradeció con una sonrisa y un buen apretón de manos. Después me enteré que era el padre del árbitro.

El final de la temporada del fútbol regional navarro ha estado salpicado con incidentes graves en los que los árbitros se han llevado la peor parte y en ocasiones la parte entera en forma de agresión física. Sin embargo la realidad no puede quedar marcada únicamente por esos hechos como si fuesen incidentes aislados. La realidad es que los árbitros sufren agresiones de carácter sicológico jornada tras jornada, como la sufrida por ese chico que salió llorando, a las que se les dan muy poca importancia. Parece como si existiera una norma no escrita que justificase la crítica a la función arbitral como un elemento más del juego.

Desde los distintos ámbitos del deporte, empezando por la propia federación, pasando por las instituciones con responsabilidad en la materia y acabando en los diferentes clubes se debieran tomar decisiones encaminadas a resolver este problema con el fin de que la figura del árbitro se pueda entender como la de un deportista más que forma parte del juego y evitar presentarlo como el responsable directo de los males de los equipos, el origen y la causa de la mayor parte de los errores que se producen en el terreno de juego y una fuente continua de problemas.

La prevención tiene su fundamento en la educación. Hay que empezar por incidir en el comportamiento de los más pequeños a través del papel de sus entrenadores y lógicamente animar en esta tarea a todos los padres, primeros responsables en la marcha de sus hijos. Hay que cargar de valores positivos los juicios públicos realizados sobre los arbitrajes y dejar de recordar constantemente en las páginas de los periódicos todos los errores cometidos por los árbitros que acuden al partido de casa. Es necesario realizar una campaña que dignifique la figura del árbitro como juez deportivo aún sabiendo que comete y seguirá cometiendo errores.

Los jugadores de las categorías inferiores se miran en el espejo del fútbol profesional. Los comportamientos y las manifestaciones de sus futbolistas, entrenadores y dirigentes adquieren una especial relevancia en los medios de comunicación y se convierten, aun sin ellos pretenderlo, en una referencia para los jugadores, entrenadores y dirigentes del fútbol local.

La gente del deporte sabe mejor que nadie que para conseguir darle la vuelta a un partido que se va perdiendo es necesario introducir cambios: Cambios de esquema táctico, cambios de jugadores, cambios de planteamiento, cambios de actitud.

Estoy convencido que el mundo del fútbol detesta la violencia y reconoce la labor arbitral pero eso hasta el momento se viene mostrando insuficiente. Para ganar el partido del "respeto al árbitro" es imprescindible hacer cambios y en casi todas las líneas y es necesario empezar cuanto antes.

Navarra que es tierra donde se quiere y entiende el deporte y que también es un referente en el terreno de la deportividad debe dar un nuevo paso adelante ofreciendo propuestas novedosas y eficientes que ayuden a resolver un problema que por desgracia está extendido por todo el fútbol español.

Javier Trigo 

Director del Servicio de Deportes de la Universidad de Navarra y Miembro del Consejo Navarro del Deporte.

 
A PROPÓSITO DE VARIAS AGRESIONES EN EL FÚTBOL NAVARRO PDF Imprimir E-mail

Me han escrito varios árbitros de fútbol navarros para hacerme llegar una noticia aparecida en un periódico de su comunidad (adjunto el enlace al final del escrito). Cuenta la misma que desde que Patxi Izco, presidente de Osasuna de Pamplona, rompió sus relaciones con el estamento arbitral (hecho que se produjo tras un partido de su equipo contra el Real Madrid hace unos meses, cuando el señor Izco calificó nada menos que de “inmoral” la actuación del árbitro Pérez Burrull), las agresiones a árbitros en Navarra han aumentado considerablemente.

  

Yo recuerdo que, unos días después del citado encuentro, una parte de la afición de Osasuna se dedicó a corear en su estadio el nombre de Pérez Burrull precedido de la nada cariñosa expresión “hijo de puta”. Lo que no recuerdo es que el señor Izco condenase dicho comportamiento, como tampoco recuerdo las condenas de los comentaristas que narraban aquel partido en directo por televisión. Y no lo recuerdo porque no sucedió.

  

El comportamiento de Pérez Burrull no fue inmoral; simplemente, se equivocó en algunas jugadas, como se equivocan los futbolistas en todos los partidos. Pero sí es inmoral que se le pierda el respeto a las personas (sobre todo, a los árbitros) públicamente cada jornada y no se ponga el grito en el cielo, como si eso fuese parte del deporte.

  

El fútbol, como ya he dicho muchas veces, es cada vez más negocio y menos deporte. Pero ojo: si todos los que pueden hacer algo para que no acabe ahogado en su propia inmoralidad no lo hacen, entonces la gallina de los huevos de oro morirá. Porque algún día las personas que, sin beneficiarse del negocio, son imprescindibles para él (es decir, los árbitros, entrenadores y dirigentes del fútbol base) se cansarán de tanta falta de educación y dejarán de ayudar a la formación de las futuras estrellas, esas estrellas que luego mueven millones de euros. Y los padres querrán que sus hijos practiquen otros deportes que sí son verdaderamente santo y seña del respeto. Si todo eso sucede, a lo peor, cuando quiera ponerse remedio, ya sea tarde.

 

http://www.noticiasdenavarra.com/ediciones/2009/05/21/deportes/futbol/d21fut56.1600878.php

 

 Ángel Andrés Jiménez Bonillo, árbitro de fútbol y uno de los responsables de www.deportesininsultos.com23 de mayo de 2009.

 
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