PROPUESTAS PARA ORGANISMOS DEPORTIVOS

 

PROPUESTAS DE LA ASOCIACIÓN DEPORTE SIN INSULTOS AL OBSERVATORIO DE LA VIOLENCIA, EL RACISMO, LA XENOFOBIA Y LA INTOLERANCIA EN EL DEPORTE (ADSCRITO AL  CONSEJO SUPERIOR DE DEPORTES), ASÍ COMO A LA REAL FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE FÚTBOL, A LA REAL FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE BALONMANO, A LA FEDERACIÓN ESPAÑOLA DE BALONCESTO Y A LA FEDERACIÓN DE FÚTBOL DE LAS ISLAS BALEARES.

 

 

Consideraciones previas

 

La Asociación DEPORTE SIN INSULTOS (entidad sin ánimo de lucro inscrita en el Registro Nacional de Asociaciones con el número 595911) nace con el objetivo fundamental de promover el deporte como instrumento educativo y de cohesión social y, por lo tanto, sus fines principales son (artículo 2º de nuestros estatutos):

 

1. Condenar todas las muestras de violencia (insultos, amenazas, agresiones físicas...) en los acontecimientos deportivos, tratando de erradicarlas, ya que pretendemos disfrutar del deporte y sus valores, ya sea en la victoria o en la derrota, para lo cual es indispensable el respeto a nosotros mismos y a los demás, por encima de las rivalidades, de los marcadores, de las clasificaciones y de los comprensibles errores que puedan cometer los árbitros, los jugadores o cualquier otra persona.

 

2. Fomentar el juego limpio, la paz y la convivencia intercultural a través del deporte.

 

3. Condenar actitudes como las de "ganar de cualquier manera", "ganar a cualquier precio" o "lo más importante es ganar", pues nos impiden el desarrollo personal y la diversión, y pueden conducirnos a la frustración, especialmente en el caso de los jóvenes.

 

4. Condenar  conductas como el engaño o fingimiento y, en general, cualquier artimaña utilizada para conseguir deslealmente sacar ventaja que ayude a ganar la competición, toda vez que este tipo de actitudes nos degrada como seres humanos y nos impide la convivencia fructífera con los demás en el ámbito deportivo.

 

5. Condenar el dopaje y la corrupción, pues somos partidarios del juego limpio.

 

6. Impulsar la educación de los jóvenes deportistas  para el pleno desarrollo de la personalidad humana en el respeto a los principios democráticos de convivencia y a los derechos y libertades fundamentales.

 

 

 De acuerdo con los fines expuestos, las actividades en las que se centrará la asociación serán las siguientes (artículo 3º de nuestros estatutos):

 

1. Impulsar y fomentar campañas que difundan la deportividad, el juego limpio, la integración a través del deporte y el respeto mutuo entre todos los participantes y asistentes a las competiciones deportivas, dentro y fuera de los terrenos de juego.

 

2. Impulsar y fomentar jornadas, debates, coloquios y foros de opinión que promuevan y fomenten las buenas prácticas y la sensibilización sobre la deportividad, el juego limpio, el respeto mutuo y la integración a través del deporte.

 

3. Realizar informes, estudios y trabajos de interés sobre causas, efectos y alcance de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.

 

4. Colaborar con otras asociaciones, órganos o entidades internacionales, estatales, autonómicas o locales que promuevan los mismos fines de esta asociación.

 

5. Fomentar acciones formativas que estimulen la paz, la tolerancia y la convivencia en el deporte, y demuestren y preserven la aptitud del mismo como instrumento de formación en valores.

 

6. Difundir mediante los medios que pueda tener a su alcance (radio, televisión, prensa, página web, etc.) artículos de opinión que promuevan y fomenten las buenas prácticas y la sensibilización sobre la deportividad, el juego limpio, el respeto mutuo y la integración a través del deporte, así como artículos de opinión que reprochen conductas contrarias a los objetivos de esta asociación.

 

7. Impulsar todo tipo de actividades de contenido social y educativo dirigidas a la prevención y la erradicación de la violencia, el racismo, la xenofobia y la intolerancia en el deporte.

 

 

 

 

Consideraciones generales

 

 

Desde hace años, en muchos campos de fútbol (y de otros deportes) se producen gravísimas muestras de violencia física y verbal, así como conductas antideportivas (considerando el fin de ganar como algo más importante que los medios empleados para conseguirlo). Todo ello va en contra del objetivo principal del deporte, que es la formación humana, especialmente en el caso de los jóvenes.

 

Teniendo en cuenta la especial relevancia social del deporte y lo mucho que influye en los jóvenes, debemos tomar medidas contra el problema anteriormente expuesto. El silencio cómplice no es moralmente aceptable. Quedarse de brazos cruzados mientras semana tras semana se pierde el respeto a la dignidad humana es tremendamente perjudicial. Debemos hacer lo posible para erradicar del deporte lo que lo empobrece a él y nos empobrece a nosotros. El hecho de ponernos a ello ya es un precioso mensaje para las generaciones futuras, que necesitan ver en nosotros actitudes que les resulten ejemplares. Además, sería interesante que las medidas adoptadas no supusieran un gran desembolso económico, aunque, por supuesto, sí se nos exigen convencimiento y perseverancia.

 

Todos los protagonistas de un partido deben ser respetados: jugadores, árbitros, funcionarios oficiales, directivos, espectadores, clubes y ciudades de origen, etc. Las rivalidades o la importancia del partido no pueden hacernos olvidar la dignidad de los demás ni la nuestra propia (cuando perdemos el respeto a otro, el primero en degradarse es uno mismo).

 

Otro problema que mencionábamos al comienzo del escrito es el de la falta de deportividad. Es indignante que  los jóvenes puedan percibir como aceptables hechos como el de marcar voluntariamente en fútbol un gol con la mano o fingir ser objeto de falta para tratar de engañar al árbitro. Llegar a considerar este tipo de actuaciones como “actos de picardía” o “detalles de listo” refleja una enfermedad moral temible. Hay que considerarlas lo que son: actitudes despreciables. Nos equivocamos si pensamos que nuestros hijos van a separar lo que ocurre y se aprende en el deporte de lo que ocurre y se aprende en otros ámbitos. De hecho, no deberían hacer esa distinción, pues las personas hemos de ser íntegras y comportarnos correctamente siempre, y ese es el mensaje que debemos inculcar a los jóvenes.

 

Considerando todo lo expuesto y creyendo que la solución (o, al menos, ponerse en camino hacia ella) depende del trabajo e implicación de todos, y considerando también que los distintos organismos deportivos (los del deporte en su conjunto y los de cada disciplina en concreto) son los que deben dirigir y coordinar una labor seria a nivel nacional (pues disponen de los medios para ello), la Asociación Deporte Sin Insultos envía (por correo postal, con acuse de recibo) esta carta, con las propuestas que más adelante se detallan, al Observatorio de la Violencia, el Racismo, la Xenofobia y la Intolerancia en el Deporte, adscrito al Consejo Superior de Deportes (como máximo organismo del deporte en España), así como a la Real Federación Española de Fútbol (pues, sin duda, el fútbol es el deporte con más seguidores en nuestro país y en él, desgraciadamente, abundan las faltas de respeto, desde los partidos de base a los de nivel profesional) , a la Real Federación Española de Balonmano, a la Federación Española de Baloncesto (estos dos últimos deportes de equipo también tienen un considerable número de seguidores y practicantes en todo el territorio nacional) y a la Federación de Fútbol de las Islas Baleares (por ser la única que en su momento colaboró en la campaña “No al insulto”, lanzada en 2009 desde www.deportesininsultos.com). Incluyendo al Consejo Superior de Deportes entre los destinatarios, proclamamos  nuestro convencimiento de que las propuestas son útiles para toda disciplina deportiva, si bien en ciertos deportes de equipo resultan, a nuestro entender, especialmente necesarias. Por tanto, sería ideal que muchas federaciones deportivas y comités de árbitros de diferentes deportes (siempre con el amparo y guía del Consejo Superior de Deportes) se planteasen su utilidad socioeducativa.

 

 

Propuestas

 

 

1. Para el acercamiento de los entrenadores, jugadores, árbitros y seguidores (el buen comportamiento de estos últimos es fundamental para la educación de los jóvenes), proponemos que un representante arbitral colabore con el club que se le asigne varias veces por temporada (según las necesidades y las posibilidades existentes). Así, aunando esfuerzos, lograríamos, en diferentes charlas formativas (impartidas por dicho representante y por el personal del club en cuestión, y siempre abiertas a la interacción con el conjunto de los asistentes, tanto menores como adultos), el acercamiento a la figura del árbitro (tan maltratada habitualmente) y la concienciación sobre la importancia del respeto a todo ser humano, a los principios fundamentales de convivencia y al verdadero espíritu deportivo. Esto, a su vez, ayudaría a que en todo club se considerase como prioritaria la educación (por encima, por supuesto, de los resultados de las competiciones) y fuese extendiéndose la idea (absolutamente necesaria) de que es nuestro deber reaccionar ante las faltas de respeto y lanzar mensajes contra toda muestra de violencia, ya que todo ello resulta beneficioso para ir creando una conciencia social de aprobación de lo moralmente válido y de condena de lo inaceptable. Así, poco a poco, dentro y fuera del terreno de juego, en el campo y en las gradas, se iría viviendo el auténtico espíritu deportivo y humano. Estas charlas podrían ir destinadas, si fuese necesario, a más de un club con sede en la misma localidad, aprovechando así mejor los recursos humanos disponibles en unas determinadas circunstancias.

 

Como posible ejemplo de este tipo de charlas, les dejamos la que un servidor (el          Presidente de la Asociación, quien firma esta carta) ofreció en las instalaciones del Club Levante Patronato (Palma de Mallorca) el pasado mes de diciembre. Son cuatro vídeos, los cuales se pueden ver en la página de Youtube con el título de “Conferencia sobre los valores a inculcar en los jóvenes deportistas” (parte 1, parte 2, parte 3 y parte 4). Los enlaces de los mismos son los siguientes:

http://www.youtube.com/watch?v=rnXyoJ7GYfg

http://www.youtube.com/watch?v=WoG4loVizRo

http://www.youtube.com/watch?v=mai3DduTxaI

http://www.youtube.com/watch?v=PJehK3686dc

 

 

En la línea de lo marcado por este primer punto van los convenios que nuestra Asociación ha firmado con varias entidades, como puede verse en nuestra web: www.deportesininsultos.com. Como nuestro deseo es que en el deporte reine siempre el respeto y el juego limpio, queremos que los distintos organismos deportivos asuman el liderazgo en esta empresa, pues su alcance es mucho mayor que el nuestro. Todos saldríamos beneficiados, especialmente nuestros jóvenes. Sería una campaña de concienciación seria y decidida (y, al mismo tiempo, nada cara), a nivel nacional, y no simplemente una jornada puntual contra la violencia. Los cambios exigen determinación y constancia. Por supuesto, en esta campaña, además de las distintas entidades gubernamentales, de las federaciones y de los comités de árbitros, tendrían, como se ha explicado, especial protagonismo los aficionados y los clubes (donde los chavales se forman diariamente como deportistas y como personas), y podrían tener cabida todas las asociaciones (la nuestra, por ejemplo, colaboraría en lo que resultase necesario, dentro de nuestras posibilidades) y demás organismos que comulgasen con los valores expuestos. Y, qué duda cabe, podrían también implicarse las escuelas e institutos, así como los medios de comunicación. En relación a estos últimos, hay que decir que no es de recibo, por ejemplo, que se insulte a un ser humano reiteradamente y no haya una reacción inmediata de condena por parte de los comentaristas de turno.

 

2. También consideramos beneficioso que antes de cada partido el árbitro mantenga una breve charla con los jugadores y funcionarios oficiales de ambos equipos (todos juntos, no por separado). En ella, se debe insistir en la importancia del respeto entre todos los participantes y hacia los espectadores, así como en el respeto a las normas y a los valores cívicos y deportivos. Sería, por tanto, un discurso que iría en la línea del punto anterior, pero mucho más breve, por supuesto. Además, se insistiría en la importancia de que el público mantenga un comportamiento adecuado. Dado que en los partidos de base los espectadores suelen ser personas muy allegadas a los jugadores y a los funcionarios oficiales de los equipos, estos últimos pueden, antes de que comience el partido, dirigirse a sus aficionados y recordarles la importancia de que su actitud sea totalmente respetuosa.

 

Ejemplos de estas breves charlas pueden verse en los siguientes vídeos, también protagonizados por quien firma esta carta:

 

http://www.youtube.com/watch?v=Wy4GQOtrDKQ&feature=related

 

 

http://www.youtube.com/watch?v=AGSDjpAJ028&feature=related

 

Tanto en las charlas del punto 2 como en las de este último (punto 3), debe insistirse en la necesidad de convivir con el error como parte del juego y de la propia condición humana. Todos los protagonistas de un partido (entrenadores, árbitros, jugadores…), como seres humanos que son, van a cometer errores, aun sin pretenderlo, y es indispensable que sepamos aceptar esa realidad. Sin embargo, ello no significa, bajo ningún concepto, que podamos perder el respeto debido a cualquiera de nuestros semejantes, ni debemos pensar que tales errores han sido cometidos de forma consciente y voluntaria. Si nunca pensamos, por ejemplo, que un jugador ha fallado una clara ocasión de gol a propósito, ¿por qué vamos a pensar que un árbitro se ha equivocado a propósito? Todos tenemos nuestros sentimientos y nuestra dignidad, y no nos gusta ser dañados. Así pues, independientemente de lo que pueda ocurrir en un partido, nuestro comportamiento ha de ser intachable. Esa es la verdadera victoria que debemos buscar cuando compitamos. Dicho logro es infinitamente mayor que los títulos, y ello debemos inculcarlo siempre a los jóvenes por el bien de cada uno de ellos y del conjunto de la sociedad. Jamás debemos olvidar que el respeto está por encima de todo.

 

Los jóvenes deben aprender la gran virtud de ponerse en la piel del otro y sentir que hay conductas intolerables. No podemos seguir aceptando sin más la inmoralidad que suele presidir ciertos espectáculos deportivos.

 

 

 

 

 3.  Enlazando con los puntos anteriores, creemos conveniente premiar las buenas conductas y castigar las que a todos nos perjudican. Así, creemos que sería beneficioso que, al menos en las competiciones protagonizadas por jugadores de no más de 16 años, las sanciones a cualquier miembro del equipo (ya sea jugador o funcionario oficial) provocadas por juego brusco grave, conducta violenta, escupir a cualquier persona o emplear un lenguaje ofensivo, grosero u obsceno y/o gestos de la misma naturaleza, conllevasen una pérdida de puntos en la tabla clasificatoria equivalente al número de partidos en los que consista la sanción. Además, en caso de empate a puntos al final del campeonato, podría utilizarse como primer criterio de desempate el hecho de haber recibido una menor pérdida de puntos por el citado motivo. En esta misma línea, podría concederse un premio al juego limpio a final de cada temporada en cada una de las categorías. Esta distinción podría conllevar también que el equipo en cuestión quedase exento de los costes de tramitación de licencias de la temporada siguiente.

 

 

4. También sería interesante, a nuestro juicio, que cada club expusiese en sus instalaciones una pancarta con el lema que considerase oportuno, dentro de los principios defendidos por esta campaña. A final de temporada, se concedería otro premio al mensaje al que fuese otorgada la mayor puntuación por parte del jurado que designase la federación correspondiente. Dicha pancarta estaría localizada en un lugar visible para todos los aficionados y deportistas que acudiesen al recinto en cuestión y permanecería allí durante toda la temporada. Dado que cada club aportaría su propio mensaje, todos los equipos visitantes (jugadores, entrenadores, directivos, aficionados) tendrían la oportunidad de enriquecerse en cada partido que le correspondiese jugar fuera de casa. En este sentido, por ejemplo, varios de los asociados a DEPORTE SIN INSULTOS llevamos en nuestros partidos de fútbol base una pancarta con el mensaje "NO AL INSULTO  DEPORTESININSULTOS.COM", la cual sacamos junto a los jugadores de los dos equipos contendientes (los delegados de los mismos siempre dan su conformidad para que ello tenga lugar).

 

 

En definitiva, todas las propuestas que sugerimos desde la Asociación Deporte Sin Insultos van encaminadas a la buena formación de nuestros jóvenes a través del deporte y al cuidado de los valores que a este le son propios. Creemos que lo mejor que podemos hacer en el plano deportivo (y en cualquier otro) por las generaciones futuras es ofrecerles unos valores que den sentido a sus vidas y las ayuden a amar lo sublime y a desechar lo moralmente inaceptable. Merece la pena trabajar en este sentido, sobre todo (aunque no solamente) en el deporte base. No podemos seguir callando ante una realidad que reclama nuestro compromiso. Como dijo el gran Martin Luther King, “nuestra generación no se habrá lamentado tanto de los crímenes de los perversos como del estremecedor silencio de los bondadosos”.

 

 

 

 

 

 

 

Fdo: Ángel Andrés Jiménez Bonillo, Presidente de la Asociación Deporte Sin Insultos.

8 de febrero de 2011.