|
Cuando asoma lo perverso, la primera exigencia para una sociedad no vencida por la indiferencia es proclamar con firmeza que rechaza la perversión. Lo exigimos, por ejemplo, ante cualquier atentado terrorista. A los jóvenes (y a la opinión pública en general) no les pueden quedar dudas acerca de si ese tipo de acciones tiene justificación; la reacción social de condena y la aplicación de medidas legales contra los que impiden la convivencia pacífica (es decir, la única convivencia posible) deben ser inmediatas. Primero se alza la voz contra la injusticia y a continuación se actúa firmemente contra los infractores. En todo campo social, el respeto inquebrantable a la dignidad humana debe ser la base sobre la que edifiquemos nuestras relaciones. A la hora de educar a nuestros hijos, ese principio ha de convertirse en el origen de todos los valores que les inculquemos. Por eso cualquier atentado contra la dignidad humana debe conllevar nuestra repulsa más inmediata, de forma que nuestro sistema de valores no se vaya resquebrajando. Es obligación nuestra reaccionar sin ambages contra la injusticia. Los responsables de www.deportesininsultos.com deseamos que ésta sea, por fin, la temporada en que todos los estamentos oficiales del mundo del fútbol (y de otros deportes de equipo), así como los clubes, árbitros, medios de comunicación y aficionados en general se impliquen (nos impliquemos todos) en la condena de los atentados contra la dignidad humana que se producen en los eventos deportivos (que se producen, por tanto, a ojos de todo el mundo, niños incluidos). No puede ser que se insulte jornada tras jornada a nuestros semejantes y sigamos mirando, en silencio, para otro lado. La violencia genera violencia, y nuestra indiferencia ayuda a que los jóvenes (y los no tan jóvenes) puedan plantearse los comportamientos violentos como admisibles en su proceder cotidiano. Ojalá ésta sea, por fin, la temporada en que nos demos cuenta de que, en el fondo, nos interesa más (nos es más productivo como seres humanos) el respeto en el deporte que los títulos o los millones de euros. Porque tenía razón Nelson Mandela cuando dijo que “el deporte puede cambiar el mundo”; pero, si no es abanderado del respeto y la educación, no conllevará un cambio como el del sueño de hermandad de Luther King, sino que será un obstáculo (otro más, y grande, dado su seguimiento y repercusión) para nuestra convivencia. Ángel Andrés Jiménez Bonillo, árbitro de fútbol y uno de los responsables de www.deportesininsultos.com
8 de agosto de 2009.
|